Al inaugurar el Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), el Obispo de Saltillo, Mons. Raúl Vera, denunció que “la corrupción, la ineptitud, el desorden, la desarticulación social, política y económica de México, son los resultados del equipo político que actualmente dirige al país en los tres órdenes de Gobierno”.
El 21 de octubre tuvo lugar en México DF la primera sesión pública del Capítulo México del TPP, apoyado por la Fundación italiana Lelio Basso, con la pretensión de juzgar la violación a los derechos humanos en el país. Se trata de un tribunal popular que coloca la ética de los pueblos frente a su ausencia en los estados, un mecanismo de presión de la sociedad civil para exigir a los estados que hagan su trabajo. Durante este “tribunal de conciencia” varios expertos juristas presentarán casos de violaciones de los derechos humanos y sus correspondientes sentencias. El proceso, que empezó formalmente el 21 de octubre culminará a finales de 2013 o principios de 2014.
En ocasión de dirigir palabras de agradecimiento a los miembros del TPP y de la Fundación Lelio Basso, el Obispo dominico delineó el padecer del pueblo mexicano. “Hoy no son los idearios de un Partido Político los que mueven a un candidato a un puesto de elección popular, sino que es el negocio y la rapiña a la que le abre las puertas el puesto público al que aspira”, sentenció Mons. Vera.
“La violencia sistemática que nos invade, con las miles de muertes que aumentan cada día, con las miles de desapariciones forzadas, con las extorsiones y los secuestros; la inseguridad que caracteriza a una buena parte de nuestras ciudades y a gran cantidad de poblados; los enfrentamientos armados por las calles; la militarización con las constantes violaciones a los derechos humanos y la paramilitarización del país que empieza a amenazarnos en estos últimos tiempos, son el resultado de una guerra estúpida, cuyo principal propósito es justificar la obstrucción del acceso a la justicia para los mexicanos y las mexicanas. De esta manera se encubre a los delincuentes que ya se encuentran por todas partes y en todos los lugares: tanto en las organizaciones criminales, como en las estructuras del Estado mexicano y en las empresas y centros financieros que lavan el dinero”, subrayó el Obispo.
EL CAPÍTULO MÉXICO DEL TPP
Conforme lo explica la reseña publicada en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137950 el proceso en México comenzó hace dos años, cuando organizaciones sociales y civiles, defensoras de derechos humanos entablaron contacto con la Fundación italiana Lelio Basso para solicitar que se llevara a cabo una sesión en México y que para ello se conformara la sección mexicana del tribunal.
Esta instancia cuenta con un jurado, expertos, testigos y un veredicto. La única diferencia con un tribunal convencional es que sus conclusiones no tienen validez jurídica, pero sirve para remover conciencias a nivel internacional, exigir a los estados que cumplan con su función, escuchar a los ciudadanos y darle visibilidad a las víctimas de los distintos tipos de violencias. Actúa como un tribunal del pueblo que se enfrenta a las injusticias y violaciones del derecho internacional que no se han juzgado o que, aun siendo reconocidas, continúan bajo completa impunidad debido a la falta de voluntad política de la comunidad internacional
Durante el TPP en México se realizarán siete audiencias temáticas: violencia, guerra sucia, impunidad y acceso a la justicia; feminicidios y violencia contra las mujeres; violencia contra los migrantes, e inmigración como algo forzado; trabajo, precarización y desregulación laboral, y violación a derechos laborales colectivos; violencia contra el maíz, la soberanía alimentaria y la autonomía: los ataques del sistema agroalimentario industrial global contra la vida campesina y los pueblos indios; devastación ambiental: los efectos de la industrialización capitalista en los territorios de pueblos indios y población en general, y medios de comunicación, su pertinencia y su urgente independencia.
“La petitoria formal presentada, pretende justificar la urgencia de un tribunal internacional de opinión ante las numerosas evidencias de violación a los derechos humanos en México, y romper el cerco mediático generalizado a nivel internacional que durante años mostró el supuesto rostro de un México democrático mientras crecía una regresión generalizada de los derechos de la población mexicana”, se expone en el referido sitio web.
PALABRAS DE AGRADECIMIENTO DE FRAY RAÚL VERA, O.P., OBISPO DE SALTILLO, A LOS MIEMBROS DEL TRIBUNAL PERMANENTE DE LOS PUEBLOS,
Y A LA FUNDACIÓN LELIO BASSO, DURANTE LA SESIÓN INAUGURAL DEL CAPÍTULO MÉXICO DE DICHO TRIBUNAL
21 de octubre de 2011
Se me ha pedido que agradezca a Gianni Tognioni, Secretario del Tribunal Permanente de los Pueblos, a Simona Fraudatario de la Fundación Lelio Basso y a los miembros del Jurado ahora presentes el Dr. Franco Ippolito y el Dr. Philippe Texier, no solamente a nombre de quienes nos hemos interesado en la realización Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos, y digo que no solamente a nombre de quienes nos hemos mostrado interesados, sino a nombre de este tan sufrido y vejado pueblo de México, y muy particularmente de los millones de víctimas que padecen las consecuencias de que en nuestra Patria, al frente de sus instituciones públicas, se hayan instalado la irracionalidad, la deshonestidad y el cinismo déspota, por medio de una estructura política mediocre, dirigida por personas cuyo interés se cifra en mantener una carrera personal, dentro de un poder público puesto al servicio de los intereses económicos nacionales e internacionales, que están muy lejos de promover el desarrollo equilibrado y justo de esta nación.
La corrupción, la ineptitud, el desorden, la desarticulación social, política y económica de México, son los resultados del equipo político que actualmente dirige al país en los tres órdenes de Gobierno.
La violencia sistemática que nos invade, con las miles de muertes que aumentan cada día, con las miles de desapariciones forzadas, con las extorsiones y los secuestros; la inseguridad que caracteriza a una buena parte de nuestras ciudades y a gran cantidad de poblados; los enfrentamientos armados por las calles; la militarización con las constantes violaciones a los derechos humanos y la paramilitarización del país que empieza a amenazarnos en estos últimos tiempos, son el resultado de una guerra estúpida, cuyo principal propósito es justificar la obstrucción del acceso a la justicia para los mexicanos y las mexicanas. De esta manera se encubre a los delincuentes que ya se encuentran por todas partes y en todos los lugares: tanto en las organizaciones criminales, como en las estructuras del Estado mexicano y en las empresas y centros financieros que lavan el dinero.
Pero esta estructura infame ha partido desde una violencia estructural impuesta al país por un Estado, cuyos dirigentes están llenos de codicia y ambición de riqueza, quienes hace más de una treintena de años han puesto a los mexicanos y a las mexicanas en manos del sistema económico mundial imperante, que es voraz, inmisericorde y cruel.
Hoy no son los idearios de un Partido Político los que mueven a un candidato a un puesto de elección popular, sino que es el negocio y la rapiña a la que le abre las puertas el puesto público al que aspira.
Este es el México que fue a llamar a las puertas del Tribunal Permanente de los Pueblos, que generosamente aceptó venir a apoyarnos a restaurar la justicia y el derecho en nuestra Nación.
Muchas gracias señores miembros del Tribunal, muchas gracias a la Fundación Lelio Basso, su excelente disposición nos compromete; sabemos que somos los mexicanos y las mexicanas las y los principales sujetos del éxito del Capítulo México del Tribunal Permanente de los Pueblos. Puedo decirles que estamos dispuestos y dispuestas a poner todo lo que esté de nuestra parte para que el trabajo de ustedes sea exitoso y devuelva a nuestro país la paz que tanto anhelamos, paz que sólo es producto de la justicia. ¡Muchas Gracias!
Fuente: CIDALC