20 de Junio: Día Mundial del Refugiado
Este año, mientras la crisis económica amenaza con reducir drásticamente la ayuda internacional, dejando el mundo entre enormes incertidumbres, necesitamos asegurar que los refugiados no sean olvidados. Por eso el lema de este año para el Día Mundial del Refugiado, el 20 de junio, es: "Gente real, necesidades reales".
Gente real, necesidades reales
Cada uno de los millones de individuos obligados a desplazarse a raíz de conflictos, persecuciones y desastres naturales tiene su propia historia para contar; son personas reales, como todos nosotros, y tienen necesidades reales. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del ACNUR y otras organizaciones, muchas de estas necesidades están lejos de ser atendidas.
Una evaluación global de las necesidades de los refugiados y otras personas de interés del ACNUR reveló que el 30 por ciento de las necesidades no es atendido, un tercio del cual corresponde a servicios básicos y bienes esenciales. Mejoras en la alimentación y en los suministros de agua, acceso a servicios de salud primarios, fortalecimiento de los programas de protección de la infancia, mejor protección de las mujeres contra abusos y violencia sexual y mejoras en las condiciones de las viviendas y en los servicios sanitarios son solo a una parte de las necesidades insatisfechas en el mundo.
En este Día Mundial del Refugiado les pedimos que recuerden a los millones de desplazados forzosos y personas apátridas bajo el mandato del ACNUR que están luchando cotidianamente para sobrevivir. Todos ellos tienen algo en común: necesidades básicas que tienen que ser satisfechas para que tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas.
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- Oh Dios, encuentra aquellos que están perdidos, separados de los que aman. Cruzan fronteras desconocidas, sin patria ni hogar y no saben dónde deben dirigirse.
Encuéntralos, Dios, tú que buscas a los descarriados, protégeles y dales cobijo.
- Oh Dios, habita entre las gentes en todos los campos de refugiados del mundo, entre el hambre y la desesperación, entre la plenitud y el vacío, entre la humedad y la sed.
Sé su esperanza y su fuerza cuando griten por la justicia y abre los oídos del mundo, para que escuche sus gritos.
- Que encuentren todos los exiliados/as de sus países, que viven entre nosotros un nuevo hogar, donde su historia sea reconocida, donde sus dones sean apreciados, y donde puedan olvidar su miedo.
Que nosotros seamos su hogar, que nosotras seamos aquellas que abran sus corazones en un saludo de bienvenida.
- Con motivo de este día, oh Dios, cántanos tu canción de ánimo, dibújanos en colores brillantes el cuadro del nuevo mundo, donde las gentes no tengan que huir de las guerras y de la opresión, donde nadie esté sin patria y sin hogar, y donde todos y todas sean parte de tu nueva creación.
Añoramos ser tu pueblo, en espíritu y cuerpo.
Oramos en nombre de Jesús, el Cristo, que supo lo que significa ser un/a refugiado/a. Amén.
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