Con motivo de la aprobación de la resolución A/HRC14/L1 de 02 de junio 2010 por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Caritas Internationalis, Dominicos por la Justicia y la Paz (Orden de Predicadores), Dominican Leadership Conference, IIMA, Pax Christi Internacional, Red y Justicia Africa-Europa, Centro Católico Internacional de Ginebra, Red Crescendo, la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, VIVAT reiteran su profunda preocupación por el abordaje de la flotilla humanitaria la noche del 31 de mayo 2010. Estos trágicos acontecimientos ponen de manifiesto el grave deterioro de la situación humanitaria de los civiles en la Franja de Gaza.
Ocupada desde 1967, Gaza se encuentra bajo un estricto bloqueo por las autoridades israelíes, en contradicción con la Resolución 1860 (2009) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Además de arruinar la economía del territorio, el bloqueo ha tenido el efecto de impedir que la ayuda internacional llegue a las poblaciones afectadas. Golpeada por la guerra de 2009, la población civil en Gaza, depende en un 85% de la ayuda internacional para satisfacer sus necesidades básicas, en materia de vivienda, alimentación y salud.
Particularmente vulnerables, los niños que constituyen más del 50% de la población de Gaza, se ven especialmente afectadas por estas medidas. Las deficiencias nutricionales y los traumas psicológicos de la guerra se ven agravados por la falta de educación provocada por la imposibilidad de reconstruir el sistema escolar.
Este estado de cosas no puede continuar sin graves consecuencias para la seguridad y la vida de todos los actores de la región, sobre todo, la población civil.
Los firmantes piden a la comunidad internacional y las partes implicadas la adopción inmediata de las medidas necesarias para restablecer el libre acceso de la población civil a los bienes y servicios a los que tienen derecho, incluyendo la reanudación de la actividad económica y el levantamiento del bloqueo de la Franja de Gaza, de conformidad con la resolución 1860 (2009) del Consejo de Seguridad.
Los firmantes piden a las partes el pleno respeto del derecho internacional y del derecho internacional humanitario, en particular la Cuarta Convención de Ginebra sobre la protección de personas civiles en tiempo de guerra; a investigar los actos de violencia del 31 de mayo 2010, de conformidad con la Resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y adoptar inmediatamente todas las medidas necesarias para reanudar un diálogo serio para una solución estable de la crisis.
Fuente: Dominicos ante las Naciones Unidas